Menú Principal
10 de septiembre de 2015

BOTULISMO


¿QUÉ ES EL BOTULISMO?
El botulismo fue descrito en 1820 por Justinus Kerner en Baden-Wurtemberg, al observar los envenenamientos ocurridos al consumir carnes con salsas. Debido a esto, se denominó entonces “enfermedad de Kerner”. La incidencia de la enfermedad en Baden-Wurtemberg era bastante considerable y se contabilizaron entre 1793 y 1827, 234 casos. Se agregaron hasta el año 1853, 400 casos con 150 fallecidos.

El botulismo es una enfermedad que paraliza los músculos y es causada por la acción de la neurotoxina creada por una bacteria llamada Clostridium botulinum y, en pocos casos por las cepas de Clostridium buturicum y Clostridium baratii. En Chile es un trastorno poco frecuente, sin embargo todas las formas de botulismo pueden ser fatales y son consideradas emergencias médicas. En nuestro país es una enfermedad de notificación inmediata, según el decreto Nº158 de 2004.

¿CÓMO SE TRANSMITE?
Hay cincos tipos principales de botulismo, según el tipo de transmisión:

  • Botulismo transmitido por alimentos: Causada por el consumo de alimentos que contienen la toxina botulímica. Constituye una emergencia de salud pública, debido a que muchas personas podrían enfermar.
  • Botulismo infantil: Ocurre en niños menores de un año, por el consumo de esporas de la bacteria botulímica que crecen en su intestino y liberan la toxina. Es la forma más frecuente dela enfermedad.
  • Botulismo de heridas: Producido cuando las heridas están infectadas por Clostridium botulinum y ésta secreta la toxina.
  • Botulismo iatrogénico: Causado por sobredosis accidental de toxina botulímica.
  • La toxina botulínica actúa bloqueando la liberación de acetilcolina a nivel de la placa mioneural impidiendo la transmisión del impulso nervioso. Causa de esta manera, una parálisis flácida de los músculos esqueléticos y un fallo parasimpático.

SÍNTOMAS
Los síntomas del botulismo incluyen doble visión, la visión borrosa, los párpados caídos, la dificultad para hablar, la dificultad para tragar, disminución de lucidez mental, la sensación de sequedad en la boca y principalmente la debilidad muscular que siempre desciende a través del cuerpo: primero los hombros son afectados, luego la parte superior de los brazos, la parte inferior de los brazos, los muslos, las pantorrillas, etc.  La parálisis de los músculos respiratorios puede causar que una persona pare de respirar y muera, a menos que se proporcione asistencia para la respiración (ventilación mecánica). El botulismo no se transmite de una persona a otra y en el caso del transmitido por los alimentos puede ocurrir en todas las edades. En este último, los síntomas empiezan entre 6 horas a 2 semanas (más comúnmente entre 12 y 36 horas) después de comer los alimentos que contienen la toxina. Es importante destacar que no se presenta fiebre con esta infección.

TRATAMIENTO Y PRONÓSTICO
En caso de confirmarse la sospecha de botulismo, la persona recibirá el medicamento para combatir la bacteria, llamado antitoxina botulínica. Si tiene dificultad respiratoria deberá permanecer en el hospital. Se puede introducir una sonda a través de la nariz o la boca dentro de la tráquea con el fin de suministrar una vía aérea para el oxígeno. Asimismo, puede necesitar un respirador. Los pacientes que tengan dificultades para tragar pueden recibir líquidos intravenosos. Igualmente, se puede introducir una sonda de alimentación.

¿CÓMO SE PREVIENE?

  • La principal medida de prevención del botulismo es la correcta manipulación de los alimentos y su preparación.
  • Al ser una bacteria termolábil, hervir los alimentos la inactivará.
  • También se recomienda no consumir alimentos envasados que tengan alterado el envase (abombado), el aspecto (cambio de coloración o consistencia) o el olor (rancio).
  • Promover medidas de higiene domiciliaria y peridomiciliaria para evitar o minimizar la contaminación con tierra o polvo ambiental, especialmente en zonas áridas, con bajas precipitaciones y humedad ambiental.
  • No exponer a los lactantes a fuentes reconocidas de esporas como miel e infusiones de hierbas medicinales, especialmente aquellas comercializadas “a granel”, ya que se ha demostrado que tienen mayor contaminación que las que se venden industrialziadas.

SITUACIÓN EN CHILE
De 2004 a 2013 se han enviado 24 muestras de casos sospechosos de botulismo al Instituto de Salud Pública (ISP), de las cuales 7 resultaron positivas a Clostridium botulinum. El mayor número de casos fue en 2005, con dos personas afectadas; luego vino un período sin casos y entre 2011 y 2013 hubo un caso en cada año.